Por qué ser agradecido te hace más feliz

Por qué ser agradecido te hace más feliz

1.El cerebro interpreta la gratitud como optimismo.

Al ser agradecidos activamos las zonas de nuestro cerebro asociados a pensamientos y conductas optimistas, que llaman a la calma y disminuyen el estrés; ya que afecta la producción de cortisol  (hormona del estrés) y estimula la liberación de neurotransmisores inductores de placer y activación del sistema parasimpático (responsable del descanso y la relajación)

2. Ser agradecido es una forma de entrenar al cerebro para que sea agradecido

Los pensamientos y palabras de agradecimiento son potentes desencadenantes de optimismo. Cuando estos pensamientos se repiten con frecuencia, el cerebro conecta pensamientos y palabras de agradecimiento con una sensación de bienestar. Lo cual incentiva la formación de nuevos caminos neuronales, que propician un cambio perceptual de nuestra realidad, de modo que  automáticamente nos centramos en el vaso medio lleno ante todo tipo de circunstancia.

3. La constancia es  clave para cambiar tu mentalidad y vida.

Al igual que cualquier nuevo hábito, cultivar una actitud de gratitud necesita práctica. ¿Quieres ser una persona positiva y feliz? Entonces, sé constante en tu práctica de agradecimiento: diariamente date un instante para agradecer algo que tengas o haya sucedido en tu vida; verás como la práctica sostenida vuelve el esfuerzo en habito espontaneo ¡Tu cerebro lo agradecerá!